En 2019, su disquera vendió los derechos de las canciones de sus primeros 6 álbumes por U$300 millones a Scooter Braun, un magnate de la industria de la música que ha representado a otras estrellas pop de talla internacional como Ariana Grande y Justin Bieber.
Tras la compra, Taylor Swift denunció haber recibido “acoso incesante y manipulador” de parte de Braun durante años.
“Scooter me ha despojado del trabajo de mi vida, que no se me dio la oportunidad de comprar”, dijo. “Música que escribí en el piso de mi habitación y videos que soñé y pagué con el dinero que gané tocando en bares, luego clubes, luego arenas y luego estadios”, agregó.
Por todo eso, la artista decidió aprovechar un vacío que había en su contrato con esa disquera sobre nuevas versiones de su música, y anunció que regrabaría y relanzaría todos los álbumes anteriores a 2018.
Los álbumes nuevos que ha lanzado Swift desde 2019 con la disquera Republic Records son completamente de su propiedad
Las canciones que hacen parte de los relanzamientos llevan entre paréntesis Taylor’s Version (versión de Taylor) para que los fans las puedan identificar frente las versiones originales, que siguen disponibles en las plataformas, pero no pertenecen a la cantante estadounidense.